Recupérate en una Aldea Gallega

Sobre la vida

Tal vez estás leyendo estas lineas sin haber estado nunca en un espacio natural como el que ocupan las aldeas gallegas. Sucede incluso que , cuando un joven de una micro ciudad de las que salpican la geografía de nuestras tierras visita una de las aldeas de montaña existentes, se encuentra con miedo y desconcierto; un cierto pánico a la libertad le atemoriza.

Cuando todo aquello que conociste se transforma a un ritmo que no puedes seguir y  te despiertas a la realidad que te rodea en la actualidad, si eres así como yo y como muchos otr@s  que estamos pasando por ese momento, la necesidad se materializa y el esfuerzo se multiplica.

Poco a poco nuestro esfuerzo va despertando conciencias y se van contagiando esperanzas.

Estudiar es una buena opción en la vida y la formación autodidacta en el transcurso de la propia vida es deber de todos como individuos pasajeros de la historia .

El respeto y amor son los pilares fundamentales de la convivencia . Las decisiones que tu tomas en la vida han de ser sopesadas por ti mismo. Eres libre de ser como decidas y de vivir como desees.

Los condicionantes presentes en nuestra existencia nos forjan pulidos a idea de nuestros talladores. La familia, los medios, la sociedad, la ideología. Ese conglomerado de circunstancias nos hacen ser tal cual somos.

Tu no eres el responsable de la personalidad adquirida por adoctrinamiento pero es tu decisión valorar que parte de esa personalidad estás dispuesto a aceptar. Tal vez llegues a la conclusión de que vivir con respeto hacia la naturaleza, los animales y tus semejantes sea lo acertado , más allá del sexo, ideología o religión.

Tal vez no, tal vez creas que tu camino sigue otros derroteros y te alejes de estos senderos.

Esta página, como todas aquellas relacionadas con ella, nace con la ilusión de un futuro, con respecto al pasado y con un deseo de presente de vida en las aldeas rurales. Nuestros antepasados, las cuidaron durante miles de años, bebieron de sus fuentes y se alimentaron de la pesca y caza que ellas había, labraron sus tierras, cuidaron sus rebaños y aprovecharon la madera de sus bosques.

Los últimos cien años han ido encaminados a un avance que no contempla el mantenimiento de este ancestral modo de vida. Las aldeas se han visto abocadas a su extinción y abandono como consecuencia de las políticas llevadas a cabo por las cuerdas del Poder Económico, Político y Social.